Lesiones principales del sistema osteomuscular y su atención primaria
Lesiones principales del sistema osteomuscular y
su atención primaria
Una enfermedad osteomuscular es toda aquella alteración en los músculos, huesos, articulaciones y tendones que se traducen en una lesión que afecta en mayor o menor medida al desempeño de actividades físicas. Es decir, son afecciones en el sistema locomotor, aquel encargado del movimiento corporal.
Aquí te presentamos algunas de las más comunes
Tendinitis: La tendinitis suele ocurrir en hombros, codos, muñecas, rodillas y talones y cursa con dolor. La mayoría de casos se tratan simplemente con reposo, aunque es posible que la administración de medicamentos como: analgésicos, corticosteroides, plasma rico en plaquetas, entre otros, para aliviar el dolor o acudir a sesiones de fisioterapia sea necesario.
En caso de que los síntomas no desaparezcan con la fisioterapia, el médico te puede sugerir lo siguiente:
Punción seca. Este procedimiento consiste en realizar pequeños orificios en el tendón con una aguja fina para estimular factores involucrados en la curación del tendón.
Tratamiento con ultrasonido. Este procedimiento mínimamente invasivo consiste en realizar una pequeña incisión para insertar un dispositivo especial que quita el tejido cicatricial del tendón con ondas sonoras ultrasónicas.
Cirugía. Dependiendo de la gravedad de la lesión en el tendón, se puede necesitar reparación quirúrgica, especialmente, si el tendón se ha desprendido del hueso.
Artrosis: La artrosis es una enfermedad osteomuscular muy común debida al propio envejecimiento del cuerpo.
La artrosis suele aparecer a partir de los 40 años y, llegados a los 80, la práctica totalidad de la población la sufre en mayor o menor medida. La degeneración del cartílago hace que los huesos de las articulaciones rocen entre sí, algo que provoca dolor y pérdida de movilidad.
Se trata de una enfermedad crónica y el daño en el cartílago es irreversible, por lo que no existe cura. El tratamiento va enfocado a reducir el dolor y a intentar mejorar la movilidad, se suele recomendar:
Analgésicos
Terapia intraarticular.
Antiinflamatorios
Condroprotectores
La mejor prevención es evitar el sobrepeso y realizar actividad física moderada.
Lumbalgia: La lumbalgia, conocida popularmente como “dolor de espalda”, es una de las enfermedades osteomusculares más comunes.
El dolor de espalda puede aparecer debido a un traumatismo, caída o levantamiento de peso pesado, esto se trata de una lumbalgia aguda que durará no más dos meses.También puede surgir una lumbalgia crónica a causa de trastornos y degeneraciones de la columna vertebral.
En la mayoría de casos, el dolor de espalda mejora paulatinamente con reposo y cuidados en el hogar. Se recomienda la administración de analgésicos. Estar estirado en la cama no se debe hacer, pues retrasas la mejora.
Ciática: La ciática es un trastorno osteomuscular el cual es provocado pr una compresión del nervio ciático, el cual va desde la parte inferior de la espalda hasta abajo de cada pierna, pasando por las caderas y los glúteos.
Esta lesión provoca inflamación, dolor y entumecimiento de la pierna afectada.Se puede generar por distintos trastornos de la columna vertebral.
La mayoría de casos de ciática, pese a que el dolor puede ser grave, se resuelven con medicamentos a las pocas semanas. Los casos más serios pueden requerir una intervención quirúrgica.
Fracturas: es la ruptura de un hueso,suelen ocurrir por caídas, traumatismos, accidentes de coche, lesiones deportivas, etc.
Las fracturas provocan un dolor muy intenso, hematomas, problemas de movilidad y deformidades.
Ante una fractura, es muy importante recibir atención médica de forma inmediata. Lo más probable es que el tratamiento consista en usar un yeso o una férula, aunque si la fractura es muy grave, la cirugía puede ser necesaria y consiste en colocar placas o tornillos para mantener el hueso en su lugar.
Luxaciones: Una luxación es la separación de dos huesos. Es decir, no hay una rotura ósea.
Los huesos se desplazan de la articulación. La más común es la que ocurre en los hombros, con el famoso “se le ha salido el hombro de sitio”.
No son tan graves como las fracturas pero también requieren intervención médica inmediata. Cuando se tratan debidamente, las luxaciones no ocasionan lesiones permanentes.
Hernia discal: Una hernia discal consiste en que un disco intervertebral de la columna vertebral se rompe, pinzando los nervios cercanos. Esto provoca dolor, entumecimiento y debilidad en alguna de las extremidades.
La mayoría de hernias discales son debidas al propio envejecimiento, pues los discos intervertebrales se van dañando con el tiempo, otra de las causas más comunes es levantar peso con una técnica inadecuada.
Tomar analgésicos alivia el dolor al cabo de unas pocas semanas. La mejor prevención es evitar las posiciones incorrectas a la hora de levantar objetos pesados.
Tortícolis: La tortícolis es básicamente dolor en la región del cuello debida a una contracción muscular prolongada de los músculos de esta zona. La tortícolis causa dolor y una incapacidad mayor o menor para mover el cuello.
La causa principal es realizar un movimiento brusco o mantener una mala postura durante un tiempo prolongado, aunque también puede ser debida a la genética de la persona.
Los síntomas más comunes son dolor cervical, limitación del movimiento del cuello y rigidez. También puede observarse una postura anormal de la cabeza y, debido a la tensión muscular, dolor de cabeza.
El tratamiento consiste en terapia y cuidado personal.
Una inyección de toxina botulínica en los músculos afectados suele reducir los síntomas de tortícolis. También puede ser necesario hacer fisioterapia o llevar a cabo una cirugía.
Fascitis plantar: cuando pisamos mal, es posible que obliguemos a la planta de los pies a hacer fuerza, algo para lo que no está diseñada.
Por lo tanto, es posible que esta estructura se sobrecargue y se inflame, momento en el cual hablamos de fascitis plantar.
La cual provoca dolor en la planta de los pies, especialmente en la zona del talón.
El dolor suele ser agudo por la mañana debido al agarrotamiento muscular matutino, aunque va desapareciendo a medida que andamos. Es un trastorno muy común entre los corredores, aunque las personas con sobrepeso y/o las que llevan un calzado inadecuado también son población de riesgo.
El tratamiento consiste en terapia y cuidado personal, también se puede incluir fisioterapia, plantillas ortopédicas, inyecciones de esteroides y cirugía.
Una enfermedad osteomuscular es toda aquella alteración en los músculos, huesos, articulaciones y tendones que se traducen en una lesión que afecta en mayor o menor medida al desempeño de actividades físicas. Es decir, son afecciones en el sistema locomotor, aquel encargado del movimiento corporal.
Aquí te presentamos algunas de las más comunes
Tendinitis: La tendinitis suele ocurrir en hombros, codos, muñecas, rodillas y talones y cursa con dolor. La mayoría de casos se tratan simplemente con reposo, aunque es posible que la administración de medicamentos como: analgésicos, corticosteroides, plasma rico en plaquetas, entre otros, para aliviar el dolor o acudir a sesiones de fisioterapia sea necesario.
En caso de que los síntomas no desaparezcan con la fisioterapia, el médico te puede sugerir lo siguiente:
Punción seca. Este procedimiento consiste en realizar pequeños orificios en el tendón con una aguja fina para estimular factores involucrados en la curación del tendón.
Tratamiento con ultrasonido. Este procedimiento mínimamente invasivo consiste en realizar una pequeña incisión para insertar un dispositivo especial que quita el tejido cicatricial del tendón con ondas sonoras ultrasónicas.
Cirugía. Dependiendo de la gravedad de la lesión en el tendón, se puede necesitar reparación quirúrgica, especialmente, si el tendón se ha desprendido del hueso.
Artrosis: La artrosis es una enfermedad osteomuscular muy común debida al propio envejecimiento del cuerpo.
La artrosis suele aparecer a partir de los 40 años y, llegados a los 80, la práctica totalidad de la población la sufre en mayor o menor medida. La degeneración del cartílago hace que los huesos de las articulaciones rocen entre sí, algo que provoca dolor y pérdida de movilidad.
Se trata de una enfermedad crónica y el daño en el cartílago es irreversible, por lo que no existe cura. El tratamiento va enfocado a reducir el dolor y a intentar mejorar la movilidad, se suele recomendar:
Analgésicos
Terapia intraarticular.
Antiinflamatorios
Condroprotectores
La mejor prevención es evitar el sobrepeso y realizar actividad física moderada.
Lumbalgia: La lumbalgia, conocida popularmente como “dolor de espalda”, es una de las enfermedades osteomusculares más comunes.
El dolor de espalda puede aparecer debido a un traumatismo, caída o levantamiento de peso pesado, esto se trata de una lumbalgia aguda que durará no más dos meses.También puede surgir una lumbalgia crónica a causa de trastornos y degeneraciones de la columna vertebral.
En la mayoría de casos, el dolor de espalda mejora paulatinamente con reposo y cuidados en el hogar. Se recomienda la administración de analgésicos. Estar estirado en la cama no se debe hacer, pues retrasas la mejora.
Ciática: La ciática es un trastorno osteomuscular el cual es provocado pr una compresión del nervio ciático, el cual va desde la parte inferior de la espalda hasta abajo de cada pierna, pasando por las caderas y los glúteos.
Esta lesión provoca inflamación, dolor y entumecimiento de la pierna afectada.Se puede generar por distintos trastornos de la columna vertebral.
La mayoría de casos de ciática, pese a que el dolor puede ser grave, se resuelven con medicamentos a las pocas semanas. Los casos más serios pueden requerir una intervención quirúrgica.
Fracturas: es la ruptura de un hueso,suelen ocurrir por caídas, traumatismos, accidentes de coche, lesiones deportivas, etc.
Las fracturas provocan un dolor muy intenso, hematomas, problemas de movilidad y deformidades.
Ante una fractura, es muy importante recibir atención médica de forma inmediata. Lo más probable es que el tratamiento consista en usar un yeso o una férula, aunque si la fractura es muy grave, la cirugía puede ser necesaria y consiste en colocar placas o tornillos para mantener el hueso en su lugar.
Luxaciones: Una luxación es la separación de dos huesos. Es decir, no hay una rotura ósea.
Los huesos se desplazan de la articulación. La más común es la que ocurre en los hombros, con el famoso “se le ha salido el hombro de sitio”.
No son tan graves como las fracturas pero también requieren intervención médica inmediata. Cuando se tratan debidamente, las luxaciones no ocasionan lesiones permanentes.
Hernia discal: Una hernia discal consiste en que un disco intervertebral de la columna vertebral se rompe, pinzando los nervios cercanos. Esto provoca dolor, entumecimiento y debilidad en alguna de las extremidades.
La mayoría de hernias discales son debidas al propio envejecimiento, pues los discos intervertebrales se van dañando con el tiempo, otra de las causas más comunes es levantar peso con una técnica inadecuada.
Tomar analgésicos alivia el dolor al cabo de unas pocas semanas. La mejor prevención es evitar las posiciones incorrectas a la hora de levantar objetos pesados.
Tortícolis: La tortícolis es básicamente dolor en la región del cuello debida a una contracción muscular prolongada de los músculos de esta zona. La tortícolis causa dolor y una incapacidad mayor o menor para mover el cuello.
La causa principal es realizar un movimiento brusco o mantener una mala postura durante un tiempo prolongado, aunque también puede ser debida a la genética de la persona.
Los síntomas más comunes son dolor cervical, limitación del movimiento del cuello y rigidez. También puede observarse una postura anormal de la cabeza y, debido a la tensión muscular, dolor de cabeza.
El tratamiento consiste en terapia y cuidado personal.
Una inyección de toxina botulínica en los músculos afectados suele reducir los síntomas de tortícolis. También puede ser necesario hacer fisioterapia o llevar a cabo una cirugía.
Fascitis plantar: cuando pisamos mal, es posible que obliguemos a la planta de los pies a hacer fuerza, algo para lo que no está diseñada.
Por lo tanto, es posible que esta estructura se sobrecargue y se inflame, momento en el cual hablamos de fascitis plantar.
La cual provoca dolor en la planta de los pies, especialmente en la zona del talón.
El dolor suele ser agudo por la mañana debido al agarrotamiento muscular matutino, aunque va desapareciendo a medida que andamos. Es un trastorno muy común entre los corredores, aunque las personas con sobrepeso y/o las que llevan un calzado inadecuado también son población de riesgo.
El tratamiento consiste en terapia y cuidado personal, también se puede incluir fisioterapia, plantillas ortopédicas, inyecciones de esteroides y cirugía.
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